Pamplona (España). Complicado y masificado. Así ha sido el cuarto encierro de las fiestas de San Fermín, protagonizado por los toros de Dolores Aguirre. Los ejemplares de la vacada sevillana han cubierto el recorrido en un tiempo de dos minutos y cincuenta y tres segundos y han tenido un comportamiento poco habitual, pues ya desde la salida de los corrales de Santo Domingo dos ejemplares salieron por detrás de la manada y antes de llegar a la plaza del ayuntamiento todos los mansos habían copado la cabecera de la carrera mientras los astados venían por detrás, desparramando la vista hacia ambos lados de la calle.
Desde antes de llegar a la curva que une las calles de Mercaderes y Estafeta la manada cubrió el recorrido de manera muy estirada y a no mucha velocidad, pero la excesiva masificación en el circuito provocó que muchos de los corredores cayeran antes de que los astados llegaran a su jurisdicción. Tres de los seis toros llegaron junto a los cabestros a la plaza de toros, un poco más rezagado entró el coso otro de los astados mientras los dos últimos ejemplares completaron el recorrido juntos y se introdujeron en los corrales sin incidentes.
A pesar de la masificación y de lo complejo de la carrera, el primer balance de las asistencias sanitarias habla de tres traslados a centros hospitalarios de la capital navarra, todos por traumatismos, uno craneal en la Cuesta de Santo Domingo, otro facial en el tramo de Telefónica y uno dorso lumbar en la zona de Espoz y Mina.






